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Manejo y monta del Caballo a través del Tacto.

Diciembre 31st, 2008  |  Published in En portada, Especial  |  1 Comment

Admiramos a los caballos por su poder y gracia, por su belleza, fuerza y mística. Parece como si todos los que nos relacionamos con el caballo estuviéramos ungidos por estos nobles y magníficos atributos. A través de las épocas la gente ha querido “fundirse” con el caballo y especialmente con “su” caballo… En el trabajo y en la guerra, en la literatura, en el deporte y en el arte…

 

Durante la evolución, tras la II Guerra Mundial,  de lo que ha venido a conocerse como “Horsemanship”, la gente ha desarrollado un impresionante abanico de nociones, aparentemente contradictorias, de ese término y del mejor modo de emplear a los caballos para el espectáculo, el deporte y recreo. La confusión entre los caballos y los humanos es, actualmente, muy evidente. Cuando uno considera toda la gama de expectativas que pueden tener los caballos sobre sus jinetes, propietarios o entrenadores debido a todas las cosas incoherentes que les hacen y les hacen hacer, no deja de resultar maravilloso que la gente busque ayuda en todas direcciones.

Durante un par de décadas a mí también me ocurrió.

Debido a que la esperanza de una solución rápida lidera la búsqueda, este fenómeno de rápido crecimiento, a menudo conduce a adquirir nuevo equipamiento, que en algunos casos, funciona. En cualquier caso, raramente, el nuevo bocado, rienda, martingala, fusta, muserola o cabezada suponen una solución definitiva para los problemas que el propietario de un nuevo caballo encuentra.

En este asunto todo el mundo debería estar al tanto de la necesidad de negociar los baches y curvas que nos va revelando el camino.

 

Para preservar el espíritu y la gracia de sus movimientos naturales cuando estas con tu caballo, primero debes aprender a sentir al caballo. Si somos buenos “estudiantes”, entonces el caballo nos ayudará a desarrollar un mejor “sentir” cuando lo montemos, respondiendo a nuestra más ligera intención de “leerle” correctamente y “sentir” sus respuestas.

Por esta razón tengo dos objetivos para mi misma cuando empiezo con caballos jóvenes.

1.) Establecer una relación en la mente del caballo.

2.) Ganar el control en la base del cuello, lateral (izquierda y derecha) y longitudinalmente (arriba y abajo).

Este es mi segundo objetivo porque afecta directamente a la maniobrabilidad de la nuca, el cuello, la cruz, los hombros, las costillas y la cadera. El control de la base del cuello tiene un efecto inmediato y decisivo sobre la flexion / relajación de las mandíbulas. En su momento, esto determina la capacidad del diafragma de expandirse y contraerse. Y esto es importante porque el “acceso” a la mandibula y al diafragma afecta a la cantidad de oxigeno que habrá en la sangre y el cerebro del caballo; y esto también influirá en la capacidad del caballo de emplear sus cuartos traseros, así como las lumbares, el sacro y las caderas, de un modo eficiente.

 

En su conjunto, todas estas piezas son esenciales para construir una base en la que el jinete pueda experimentar en control completo del caballo sin que se de “combate”. Un jinete o entrenador observador trabajando a través del “tacto” eliminará, finalmente, la necesidad de la fuerza, el miedo y la coerción para obtener las respuestas que busca.

Una persona puede aprender rápidamente a apreciar y emular el modo en el que los caballos usan el “tacto” entre ellos. Una persona especialmente observadora puede enriquecer el tiempo que pasa con los caballos dotándolo de un nuevo sentido a través de lo aprendido al pasar horas y horas viendo cómo interactúan. Algunas personas son excepcionalmente hábiles en esto.

¿Por qué es esto tan importante?, porque, si vamos a tener nuestra mitad inferior sobre la parte superior del caballo, es mucho mejor llevarse bien con el caballo. Y es que cualquier caballo puede, si quiere, tirar al suelo a la mayoría de los jinetes en menos de un segundo.  

Después de algunos años trabajando con Bill Dorrance, mientras elaborábamos nuestro libro True Horsemanship through feel, fui, al fin, capaz de absorber una pequeña porción de conocimiento sobre el Feel.

Para mi sorpresa, descubrí que este fantástico modo de relacionarme con los caballos añadió un significado profundo y completamente nuevo a muchas de mis conexiones con la gente. Como resultado ahora disfruto incluso, de un mayor interés en el viaje.

En el próximo artículo me extenderé más sobre estos trucos para el entrenamiento acerca de la importancia de liberar el cuello y los hombros del caballo. Ya sea un caballo dedicado a los paseos o a la más alta competición, una cabeza, cuello y espaldas libres son esenciales para una monta segura confortable y natural.

 

6 Pasos fáciles para liberar los hombros de tu caballo.

 

 1.- Obteniendo el control del cuello, cruz y hombros.

Cuando intenteis controlar la posición de la cabeza, ¡recuerda que ésta está conectada al cuello y los hombros. Practica bajando la base del cuello para embridar, asear, dirigir y hacer retroceder.

 

2.- Libera la nuca, a izquierda y derecha.

 

Después de conseguir que eleve y baje el cuello con una leve presión, alinéate con la cabeza del caballo, y haz girar su nuca a izquierda y derecha, hacia cada hombro, simplemente como si fuera a morderse una mosca que tuviera en la zona de la cincha. Yo, normalmente, me coloco a la altura de la cincha, justo detrás del codo.

 

3.- Observa y recompensa todos sus intentos con espacio y cesión.

 

Me gusta ver a un caballo sin preocupaciones o confusión. Prefiero ver que me espera pacientemente. Por tanto, me muevo lentamente y planifico mis acciones antes de hacer nada. Cuando se mueve y me empuja está claro que no está listo para nueva información. Evitaremos cogerle de la nariz y la boca y le moveremos la cabeza de un modo que no le moleste.

 

4.- Coger manos y pies.

Los hombros y caderas no deben “pesar” sino balancearse libremente al presentar el casco. Practicar esto con paciencia y de una forma clara ayuda a tener un caballo obediente y claro.

 

 

 

5.- Marcha atrás recta.

Levanta el cuello del caballo desde el nudo de la jáquima o desde un punto situado directamente bajo la quijada, entre el labio inferior y el mentón. Esto le ayuda a elevar la cruz y libera sus hombros antes de que empiece a caminar hacia atrás. Ves siguiéndole conforme va levantando sus pies en pares diagonales, no le empujes.

 

 

 

6.- Retrocediendo en un arco.

 

Cuando consigas una marcha atrás recta, lenta y precisa, comienza con el Arco. Haz que de un paso moviendo su mano lejos de ti al tiempo que levanta su pie. Con unos cuantos pasos en cada dirección será suficiente para empezar.

Respuestas

  1. barbara Dice:

    Noviembre 21st, 2009at 17:36(#)

    como hacer que el caballo vaya por donde yo kiero. muchas veces no quiere continuar el camino

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